martes, 3 de abril de 2007

El día que conocí la Globalización

La rutina mañanera tenía muy pocas variantes ese día. El café humeante estaba en su lugar-a un costado del mouse-, ya había culminado la lectura de los diarios en la web y me preparaba para atar pensamientos pérdidos en el blog.
De repente apareció el mister, forrado de verdes dólares y con una barriga rellena de sorpresas.
-Buenos días-, decía el cordial comunicado que llegó de la mano de una tentadora oferta.
-Le adjuntamos a su portal www.ellaberintodevictor.blogspot.com, un primer anuncio de la empresa. Usted decide en que lugar ubicarlo-.

La nota tenía indicios claros de una imposición, pero tenía guardado un aperitivo especial al final del correo, que disfrazaba la dictadura en globalización.
-Si desea retirarlo perderá una promoción especial que contempla el pago de un porcentaje de dividendos por ingreso al anuncio-.
Esta última frase bastaba para dilapidar cualquier rencor con el sistema, así que me aliste entre sus clientes, ingresé mi nombre, mi dirección, brindé varios números de teléfonos y por último presione el tentador "aceptar", soñando despierto con fortunas, riquezas y éxito.
Muchos me comentaron que todo era una burla, otros recibieron la noticia con beneplácito, "Víctor está mejorando, observaron su talento" decían.
Ahora debajo del letrero principal del blog, si no se han percatado, está ubicado el anuncio naranja en lengua foránea. Con sólo ingresar usted puede colaborar con los damnificados del Huracán Katrina, me comentó mi socio fantasma...
Pero esta alegría inherente de los millonarios se esfumó más rápido que un estornudo. Este martes revisando mi correo apareció el mister, no tan colorido y espectacular como el primer contacto, sino simple y terrenal, pero con malas noticias.
-Su documentación no fue acogida, porque faltaron documentos-, decía la escueta nota de mi socio fantasma.
-Usted no podrá recibir los dividendos, muchas gracias-. De esta forma se clausuraba el negocio más rápido de mi vida.
Ahora, no encuentro forma de retirar el anuncio, está ligado al blog como si fuera tinta china. Peor aún, no recibí ningún centavo por su atrevimiento, así que sigo siendo pobre.
¿Quién me devolverá la esperanza pérdida?. ¿El sistema?, lo dudo, mejor llamo al Chapulín...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja, fuiste victima de una estafa virtual¡¡¡

sin embargo tiene solución, solo asesorate con tecnico en la materia.

Anónimo dijo...

Bueno Victor sin duda estas dando de que hablar en el mundo cibernetico.

Siempre hay una primera vez para todo!

PP