lunes, 30 de abril de 2007

El Mágico Universo de Marcelino


Marcelino luce como todo un veterano de guerra a sus 16 años. Le faltan dientes, las cicatrices le hincharon el mentón, los cachetes y la frente, sus manos son ásperas y callosas como corteza y tiene un retraso mental que le tornó la voz en un chillido hueco.

Sin embargo, cuenta con una fuente inagotable de leyendas rurales desquiciadas, pero graciosas, que libera con destreza en cada rincón de El Real.

Es temprano, los gallos gladiadores no han detenido su canto. El restaurante de Lola prepara desayunos solo para tres clientes: Concepción (el camarógrafo), Marcelino (el guía) y yo.

Las hojaldres han demorado un poco, así que Marcelino aprovecha para dar rienda suelta a su imaginación, ahora que hay tiempo libre.

- Saben muchachos que en Boca de Cupe, cuando se oculta el sol empieza el revuelo de las mujeres embarazadas, comenta para llamar la atención.

-¿ Y eso?, refutó rápido Concepción, intrigado y con hambre.

- En Boca de Cupe, el sol rojizo que se oculta por la tarde, tiene la facultad de provocar embarazos no deseados, así que cuando aparece el atardecer, empieza la corredera. Las mujeres salen huyendo y se esconden donde sea, es todo una locura.
- ¿Cómo?.
- Bueno, si la mujer embarazada intenta observar el atardecer, los hijos le salen feos y negros como monstruos, no hay vuelta atrás, sentenció. Marcelino calla por unos segundos, llegó la comida, pero al rato tiene otra historia lista.

- En estos días un arco iris casi se traga a un amigo, dice.
- !En serio¡.
- Yo les avisé a mis amigos, el arco iris se había formado justo detrás de ellos, en el corazón del Tuira. Yo no pude verlo directo, porque esas son cosas del diablo, pero mi papá me comentó hace algún tiempo, que los arco iris te chupan como aspiradora y te lanzan en Colombia cuando te alcanzan.

- !Marcelino¡, gritó una mesera criolla que custodiaba el restaurante de Lola.

- Deja de pegarle mentiras a los periodistas, tú y tus historias locas.

Marcelino sonríe con timidez, lo descubrieron en su mentira. Esconde el rostro entre las hojaldres para procesar su defensa, sabe que no tiene argumentos, pero tampoco puede desacreditar su mágico universo, su mágico pasatiempo. Al rato llegó el susurro.

- En Boca de Cupe pasa todo eso, algún día te llevó, no le creas a la mesera.

Esta historia continuará...

martes, 24 de abril de 2007

La Estùpida Candidez

¿Quièn dudó que la legendaria fortaleza del Ex Presidente Arnulfo Arias Madrid
quedarìa sepultada bajo los feroces cimientos de un rascacielo?. ¿A quièn asombrò que un niño refugiado colombiano muriera desnutrido en la olvidada provincia del Darièn?. ¿Donde estàn los reales responsables de la tragedia ocurrida hace 6 meses en la avenida Martìn Sossa, en donde fallecieron 18 usuarios del malogrado servicio de transporte pùblico?. ¿Quièn piensa que el desarrollo econòmico de "grandes ligas" que se cierne sobre el paìs serà repartido con justicia entre todos?. Seguramente, una gran mayorìa de panameños contagiados con la ceguera democràtica o màs bien afectados con la candidez gubernamental.
Desde hace muchos años, alimentar la candidez y por ende la ingenuidad de la sociedad con promesas desiertas y soluciones empolvadas, ha resultado un mecanismo viable para obviar y no enfrentar viscitudes. Esta estrategia democràtica, bien aprendida por los gobiernos, permite sepultar entre los escombros de la tragedia cualquier interrogante de injusticia que ronde conciencias exfoliadas.
El sistema de gobierno se ha encargado de generar y promover contrastes, para que estas aberraciones polìticas, formen parte de un desarrollo esquizofrènico y desleal, del cual formamos parte todos los ciudadanos decentes de este paìs.
Esta afectaciòn corroe la visiòn y limita la capacidad de razonamiento de cualquier humano. Cuando se contagia en masas empieza la disfunciòn social. Todo, absolutamente todo dilema, es secuela de una disparidad inherente de nuestra sociedad, que poco podemos hacer para invertir.
Veamos algunos casos. Si se muriò un niño de desnutriciòn en Darièn, por ejemplo, nuestra respuesta ante tal miseria podrìa ser la siguiente, "quièn no sabe eso, eso es viejo en la provincia". Es màs podrìamos agregar en tono de apoyo, sin necesidad de exigir soluciones, "faltan caminos y hasta servicios de salud, que se puede esperar".
Con el transporte pùblico sucede algo parecido, nuestro razonamiento solo analiza ofertas. Que si trenes ligeros o metros voladores, o transmilenios desfasados. En fin, la oferta ha opacado el trasfondo de un problema agudo y nuestra candidez no permite observar, el horror y la pesadilla que enfrentan cientos de miles de usuarios que han pèrdido por una irresponsabilidad cultivada, un familiar, una esposa o la familia entera.
Permitimos tambìen sin ofuscarnos lo suficiente, que una residencia con secuelas puras de historia libertaria, cediera al boom inmobiliario de la Avenida Balboa, porque tenemos la mirada en el cielo y no en la tierra, donde se adecentan a las sociedades.
Abramos los ojos y combatamos esta ceguera colectiva, que nos impide cuestionar, que nos coacciona la imaginaciòn y el pensamiento y que sobre todo, que nos prohibe tener un paìs màs justo, màs leal, màs sincero.
Cuando desafiemos la candidez con exigencias, las preguntas inconclusas que encabezaron el escrito tendràn una respuesta conocida por todos. Soluciones...

sábado, 14 de abril de 2007

Gobiernos apaga fuego y sin solvencia moral


La violencia que afecta a la sociedad panameña tiene diversas vertientes, pero ciertos sectores sociales prefieren responsabilizar a los menores de edad como los principales autores de este problema. Y, claro está, la mejor manera de erradicar o mermar este asunto es aumentar las penas para calmar la preocupación de la sociedad que vive aterrada por la violencia juvenil.
Esta actitud demuestra que las autoridades que dirigen la nave del Estado panameño tienen un serio problema de improvisación cada vez que alcanzan el poder público. Es decir, parecen gobiernos “de apaga fuego”. Siempre que se produce una situación de impacto social hablan de reformar leyes, mejorar sistemas y otras palabrerías, propias de la clase política.
Echemos un vistazo al pasado y veremos si la razón nos asiste o no. En la administración de Guillermo Endara hubo un serio problema con el transporte, se reformó la ley y el problema persiste en el presente. Durante el gobierno de Pérez Balladares se derribó la Cárcel Modelo, por la paliza que recibieron los internos, y a cambio se instauró la Ley 55. ¿En algo ha mejorado el problema del sistema carcelario? No creo. A lo mejor el hacinamiento carcelario y la moral judicial es una percepción que se vive en otro país, en otro mundo. No tiene que ver con Panamá.
En la gestión de Mireya Moscoso se libró una frontal lucha contra la corrupción y la administración de justicia prefirió engavetar el caso de CEMIS. Esto es sólo una pincelada sobre los acontecimientos del pasado. Ahora veamos dos hechos recientes: la contaminación de los medicamentos y el incendio del autobús.
Con el escándalo de la contaminación de los medicamentos de la Caja de Seguro Social hubo una corredera que motivó el cierre indefinido del laboratorio de producción. Sin embargo, las investigaciones permiten conocer que se hicieron serias advertencias sobre las pésimas condiciones del citado local y nunca se hizo nada para mejorarlo. El caso sigue en manos de las autoridades judiciales. La población confía que se aclarará esta tragedia nacional.
El incendio del autobús que cobró la vida de 18 personas, puso de nuevo en corredera a las autoridades. Vimos un amplio despliegue de unidades de tránsito y de la Policía Nacional inspeccionado los autobuses del interior y la capital para que los conductores cumplieran con las normas que rigen este servicio. Logramos ver agentes del tránsito hasta en horas de la noche. Muchos aplaudieron los operativos de tránsito, pero eso ocurrió al calor de una tragedia. ¿Dónde están esos súper operativos en el presente?
La tragedia más reciente y fresca en nuestras memorias: el incendio en Curundú. ¿Qué podemos decir de este problema? Bueno…hay mucha tela que cortar que nos tomaría, por los menos, tres o cuatro artículos más. Pero intentaré hacer mención de los aspectos que se debaten en la opinión pública al descubrirse que detrás del siniestro hubo la participación de menores y adultos pertenecientes a grupos pandilleros.
Algunos sectores han propuesto el aumento de penas a los menores de edad, pues, según ellos, será la alternativa correcta para reducir la actividad delictiva de los jóvenes pandilleros. Es difícil compartir ese criterio, porque los estudios e investigaciones efectuadas en otras latitudes demuestran que el castigo no es lo único que debe aplicarse para combatir a las pandillas juveniles y la delincuencia en su conjunto.
Es aquí donde señalo que los gobiernos fallan en sus políticas para contrarrestar este flagelo social que afecta a los panameños. Improvisan demasiado al momento de administrar el Estado. Están carentes de estrategias para establecer políticas públicas que resuelvan los problemas del presente y aquellos que puedan darse en el futuro. De esto no se salvan los gobiernos que los últimos 40 años han detentado la administración pública.
Por ejemplo, durante el régimen militar vivimos un derroche de dinero que hizo rica a mucha gente, pero que jamás llegó a las clases humildes. Observamos que el “juega vivo” y el latrocinio en la gestión pública era el pan nuestro de cada día. No había respeto por la Constitución y las leyes. Si eras militar o amigos de ellos, y lograbas robar al Estado, no te pasaba nada.
Esos antivalores que cimentaron los militares se han expandido como un cáncer a las presentes generaciones. Nuestros gobernantes eran desechables y ninguno llegó a la administración pública para servir, sino para servirse. ¿Qué demuestra lo que digo? Es sencillo, nadie de los gobernantes de turno se preocupó por fortalecer a la familia como núcleo central de la sociedad.
En la década de los ‘70 y ’80, la Iglesia Católica hacía serios llamados para unificar a la familia. Nadie hizo caso, pues los gobernantes tenían como prioridad llenar sus bolsillos de dinero a costa del sacrificio de la mayoría de los panameños. En aquél entonces el resquebrajamiento del seno familiar había sido trastocado por el “juega vivo y la política del sálvese quien pueda”.
Aquí la clase política y los militares se confabularon para instaurar antivalores. Lo triste de todo es que mucho de los que participaron de ese oscuro pasado permanecen como figura sobresalientes del presente. ¿Ironía del destino? No lo sé. Lo cierto es que la situación se agravó en los últimos años del régimen castrense y con la invasión de Estados Unidos.
Cuando entramos en la década del ‘90, vimos expertos en descongelar cuentas bancarias, dirigentes sindicales y políticos transformados en nuevos ricos con la venta de instituciones públicas, indultos a connotados violadores de derechos humanos, legisladores enseñando dólares producto de actos de corrupción, personas que escondieron fuertes sumas de dineros en los congeladores, magistrados elegidos bajo dudosas circunstancias y cualquier otra cantidad de sinvergüencerías en perjuicio de la población panameña…¿ Pero que hicieron los gobernantes de turno para contrarrestar ese problema? Nada. No hicieron nada en absoluto, pero en aquellos años se habló de aumentar las penas para los menores delincuentes y asesinos.
Seamos serios y responsables sobre este asunto. Si los adultos, en este caso especial, las autoridades gubernamentales son las que participan en los actos de corrupción…¿Qué moral tienen para hablar de aumentar las penas a los menores? Pienso que están desautorizados para abordar este delicado tema, ya que recientemente en la reformas al Código Penal se pidió reducir las penas por los delitos por corrupción; en cambio se endurecieron las medidas para los periodistas que se atrevan investigar las “bellezas” de los que detentan el poder público.
Si realmente se desea combatir la delincuencia juvenil y adulta a través de la vía del aumento de las penas carcelarias, creo que no será suficiente. Este problema se combate desde una vertiente diferente. Es decir, con generación de empleos, construyendo nuevas escuelas, modernizando el sistema educativo, promoviendo valores altruistas, invirtiendo en el deporte, en la cultura y en el fortalecimiento de la familia.
Un joven que vive en un hogar desintegrado terminará como delincuente en una cárcel o en el cementerio. No hay que ser un genio para concluir que la mayoría de los menores y adultos delincuentes provienen de hogares destruidos por la violencia intrafamiliar.
La mejor manera de contrarrestar este problema es la prevención. Si construimos familias unidas, de seguro tendremos hijos responsables y educados. De alcanzar esa meta, el Estado panameño se ahorrará millones de dólares en la construcción de cárceles y en programas de rehabilitación de delincuentes.
Empero, en esa travesía hacia el fortalecimiento de la familia y los valores sociales, habrá la necesidad de contar con el apoyo de las agrupaciones cívicas, religiosas, independientes y de todo aquel ciudadano que desee aportar su grano de arena para dejar atrás la violencia.
Recordemos que la experiencia de las naciones desarrolladas ha demostrado que la unidad es el camino apropiado para cimentar las estructuras que coadyuven en la creación de una nación próspera, democrática y donde se respete los derechos de todos los ciudadanos.
Colaboración/Rafael Ruiz
Periodista

martes, 10 de abril de 2007

¿Aumentamos penas o Aumentamos impunidad?


El padre de Juan es político y corrupto. Desde su curul, en la Asamblea Nacional de Diputados, planifica desde hace años, con el apoyo de varios pandilleros criollos, un negocio de intercambio de drogas por armas altamente rentable, aunque en ocasiones los utiliza para realizar los ya conocidos "tumbes".
Contrata a jóvenes huérfanos o a niños herederos de familias desintegradas de barrios populosos, para facilitar el trabajo. Sabe que sobre ellos existen "pocas barreras morales y muchos instintos de venganza", cultivados en gran parte, por el olvido del sistema, la falta de oportunidades y el ocio acumulado.
Hace algunos días les regaló a sus "hijos" un cargamento de fusiles y armas automáticas, porque recuperaron un embarque extraviado, sin la necesidad de él. "Están aprendiendo rápido y con inteligencia" comentó orgulloso a su conciencia.
-Jóvenes-, dijo el Honorable en una reuniòn clandestina en su finca en Altos del Marìa.
-Este miércoles a las 10 de la mañana, una Land Cruiser verde, parecida a la mía, movilizará por la tumba muerto un cargamento de cocaína. Lo quiero en mis manos pronto-.
-No se preocupe señor- le respondió uno de los menores.
-Mañana mismo hacemos el trabajo-.
El Honorable se rasco la panza, miró a los jóvenes con furor para cautivar sus pensamientos, y luego se despidió, como suele hacer siempre. "No me queden mal, ustedes me conocen bien"...
Juan iba más rápido que nunca para la USMA, "voy tarde para el exámen", comentaba dentro del carro de su papá, de camino para la universidad.
"Primera vez que mi viejo me presta el carro, algo le debe pasar", pensò fugazmente, mientras escuchaba Pink Floyd.
Juan miro el retrovisor y observò un panel blanco. Antes de girar a la izquierda, hizo un leve alto para dejar pasar el vehìculo, y cuando menos acordò tenìa un cañon friò en la cien.
-¿Donde està la droga?-, le susurrò uno de los jòvenes al oìdo, que ingresò al carro por la puerta del copiloto. Otro menor nervioso, buscaba entre los laterales del carro y debajo de las alfombras el cargamento solicitado por el "Honorable".
-No hay nada-, comentò el asaltante.
-entonces, no los llevamos-...
El Diputado comìa con su esposa en casa, cuando sonò su telèfono celular.
-Buenos dìas Honorable, le hablamos de la Ptj-
"La Ptj", dijo en tono de duda.
-Que desean-.
-Lamentamos decirle, que su hijo fue ubicado en un matorral de Alcalde Dìaz con un disparo en la cabeza-.
El Diputado se desvaneciò ante la mirada de su esposa, por poco y tumba el jugo de naranja natural preparado por su sirvienta, apretò la gargante con firmeza para evitar llorar, y colgò el telèfono.
-Mujer mataron a Juan-...
Han pasado ya varios meses desde ese atentado, el Honorable Diputado tomò como bandera el asesinato de su hijo, para proponer a sus colegas un aumento de penas a los menores infractores.
"Lo que me ocurriò a mì, le puede suceder a todos ustedes. Estamos lidiando con menores asesinos, carentes de escrùpulos y àvidos de sangre", señalò durante su intervenciòn en el pleno.
"Estos menores necesitan màs càrcel, porque el tiempo que perduran en el presidio es tan corto, que no les permite alcanzar la tan anhelada resocializaciòn".
"Aumentemos sin pensar, las penas a los menores, no hay otra salida", sentenciò el "Honorable" casi sonriente.
Varias manos sonaron la mesa y al unìsono se escuchò, "aprobado"...
Los aumentos de penas suelen aumentar la impunidad, cuando se persigue al victimario equivocado. Ojalà Panamà no falle, como se retrató en este irreal artìculo, y no se incremente la balanza de la justicia sobre los desposeìdos, justo ahora cuando pretendemos bloquear la corriente de violencia que sacude nuestra sociedad.

lunes, 9 de abril de 2007

Terrorismo de punta, una realidad ineludible



El Ministerio Británico de Defensa ha revelado un documento "basado en probalidades, más que en predicciones", sobre el futuro de una violencia espeluznante como el terrorismo. El documento indica que en treinta años algunas organizaciones criminales utilizarán "chips conectados al cerebro" para movilizar a sus simpatizantes con la velocidad de la tecnología. Esta herramienta les permitará con su omnipresencia desafiar grandes fuerzas armadas.
En el año 2035, según destaca el documento, se prevé el uso de "armas de neutrones" que tienen la capacidad de matar sin destruir infraestructuras y que podrían ser utilizadas para "limpiezas étnicas extremas en un mundo cada vez más poblado". También estos criminales contarán con "armas pulso electromagnéticas" que estarían diseñadas para averiar los sistemas de comunicación de cualquier zona.
En fin, los terroristas tendrían a su disposición un armamento extremo, loco, increíble y sobre todo mortal, para acabar de una vez por toda con sus enemigos y permancer vivos. "Armamento sin intervención humana, biológico, radiológico o nuclear", cita el informe.
Para resumir, el mundo quedará convertido en una piñata de explosivos, volarán ciudades enteras y por ende apareceran peores noticias en la web. !Gracias, muchas gracias¡.
Mientras estemos analizando el desarrollo o la evolución del fenónemo, y no prestemos atención al porque del ataque, seguirán apareciendo nuevas tecnologías criminales, quizás más futuristas o más radicales que las del informe Británico, pero con iguales resultados: Destrucción masiva.
Como estó seguramente no ocurrirá en las próximas tres décadas, es mejor que vayan construyendo su bunker o armando un traje como el de la foto del artículo, para evitar que los terroristas hagan trizas sus sueños. Recuerden que "hombre precavido vale por dos".

martes, 3 de abril de 2007

El día que conocí la Globalización

La rutina mañanera tenía muy pocas variantes ese día. El café humeante estaba en su lugar-a un costado del mouse-, ya había culminado la lectura de los diarios en la web y me preparaba para atar pensamientos pérdidos en el blog.
De repente apareció el mister, forrado de verdes dólares y con una barriga rellena de sorpresas.
-Buenos días-, decía el cordial comunicado que llegó de la mano de una tentadora oferta.
-Le adjuntamos a su portal www.ellaberintodevictor.blogspot.com, un primer anuncio de la empresa. Usted decide en que lugar ubicarlo-.

La nota tenía indicios claros de una imposición, pero tenía guardado un aperitivo especial al final del correo, que disfrazaba la dictadura en globalización.
-Si desea retirarlo perderá una promoción especial que contempla el pago de un porcentaje de dividendos por ingreso al anuncio-.
Esta última frase bastaba para dilapidar cualquier rencor con el sistema, así que me aliste entre sus clientes, ingresé mi nombre, mi dirección, brindé varios números de teléfonos y por último presione el tentador "aceptar", soñando despierto con fortunas, riquezas y éxito.
Muchos me comentaron que todo era una burla, otros recibieron la noticia con beneplácito, "Víctor está mejorando, observaron su talento" decían.
Ahora debajo del letrero principal del blog, si no se han percatado, está ubicado el anuncio naranja en lengua foránea. Con sólo ingresar usted puede colaborar con los damnificados del Huracán Katrina, me comentó mi socio fantasma...
Pero esta alegría inherente de los millonarios se esfumó más rápido que un estornudo. Este martes revisando mi correo apareció el mister, no tan colorido y espectacular como el primer contacto, sino simple y terrenal, pero con malas noticias.
-Su documentación no fue acogida, porque faltaron documentos-, decía la escueta nota de mi socio fantasma.
-Usted no podrá recibir los dividendos, muchas gracias-. De esta forma se clausuraba el negocio más rápido de mi vida.
Ahora, no encuentro forma de retirar el anuncio, está ligado al blog como si fuera tinta china. Peor aún, no recibí ningún centavo por su atrevimiento, así que sigo siendo pobre.
¿Quién me devolverá la esperanza pérdida?. ¿El sistema?, lo dudo, mejor llamo al Chapulín...