domingo, 3 de junio de 2007

Los Secretos del Sumario (Caso SIRA)

El Hallazgo
La Agencia Española de Medicamentos y la FDA de Estados Unidos recibieron el 16 de septiembre del año 2006 un correo electrónico de la Dirección de Farmacias y Drogas del Ministerio de Salud advirtiendo que “el certificado de análisis recogido en Panamá con el anagrama y datos de Rasfer Internacional, S. A. no coincide con el certificado existente en la empresa española”.
Las autoridades panameñas habían descubierto una alteración en el etiquetado del certificado de análisis que estaba en manos del Grupo Comercial Medicom, empresa que había vendido 46 bidones de glicerina a la Caja del Seguro Social en octubre del año 2003.
También sabían que Rasfer compró la glicerina un 8 de septiembre de ese año a el proveedor chino CNSC FORTUNE WAY, pero que la glicerina fue fabricada por otra empresa china llamada Taixing.
Para ese momento, según consta en el Informe de Farmacias y Drogas del 9 de noviembre del año 2006 y que está incorporado en el expediente que adelanta la Fiscalía Superior Especial, no se tenía claramente quíén había sido el responsable de la adulteración, pero si existían fuertes sospechas sobre Medicom. “Existe una actuación sospechosa por parte del Grupo Comercial Medicom en Panamá, puesto que hay al menos una alteración del certificado de ánalisis”, subraya el documento.
En palabras precisas, las autoridades sabían del ingreso fraudulento de un embarque de glicerina que reposaba en el depósito de materia prima del Laboratorio de la Caja del Seguro Social, incluso lo notificaron a organismos internacionales, pero no se tomarón correctivos para evitar que el producto detectado no se utilizará en la fabricación de jarabes para la tos que hasta la fecha han matado a 101 panameños.
Medicom y sus Inicios
El Grupo Comercial Medicom, empresa que vendió el tóxico asesino, inicio funciones un 11 de junio del año 2001, desde ese momento la compañía mantuvo una relación con las autoridades bastante complicada pero siempre con resultados positivos.
La empresa fue sometida a cuatro inspecciones, entre los meses de julio y noviembre de ese año. Ninguna de las inspecciones fue superada porque “estructuralmente el local no cumple con los requisitos mínimos”, se detalla en el expediente.
El 30 de enero del año 2002, las autoridades de Farmacias y Drogas citaron al propietario de la compañía Ángel de la Cruz y le anunciaron un posible plazo para que corrija las fallas del local.
Medicom obvia el ultimátum, y no realiza mejoras. En una sexta inspección realizada tres meses despúes, le dan un plazo de 100 días para corregir las faltas. Sin embargo, una semana despúes, el 2 de julio del año 2002, sorpresivamente la empresa con todos estos antecedentes recibe una licencia de operación por el periódo de un año.
Las autoridades regresan a la compañía y realizan dos nuevas inspecciones. El resultado sigue siendo el mismo, “el local no cumple”.
El 5 de febrero del año 2003 Farmacias y Drogas regresa a Medicom, pero el local ya estaba cerrado, pero descubren un 28 de octubre del año 2003 que la compañía operó desde el 10 de agosto del año 2002 hasta el 24 de octubre del año 2003, periódo en que ingreso la glicerina contaminada al país, sin licencia.
El día del periodista del año 2003, poco menos de un mes despúes de este descubrimiento, Medicom recibe otra licencia de operación por el término de un año.
La compañía adulteró la fecha de expiración del producto, en una entrevista que me concedió Ángel de la Cruz cuando estaba prófugo me confesó el delito, operó sin licencia cuando se produjo la venta y el ingresó de los 46 bidones de glicerina contaminada a Panamá, según se establece en el expediente, sin embargo su producto no solo se compró, también se utilizó en los jarabes que ocasionaron la peor tragedia sanitaria del país.



Esta historia continuará...

1 comentario:

Anónimo dijo...

oye chiquito muy buena investigacion lo estas haciendo muy bien, como es que tu te llamas ?